Es hora de unas merecidas vacaciones. La Riviera Maya es el destino elegido para el equipo de Un1kos, sólo queremos desconectar y descansar. Hace algo mas de un año que comenzó la andadura de nuestra firma y no hemos parado. Fabricación, logística, colaboraciones con compañeros, viajes, promociones, asociaciones con puntos de venta, showrooms, etc…

Estamos a dos días vista de irnos y recibo una llamada de Carlos, intuyo el motivo de la misma.

– Se suspende el viaje para parte del equipo ¡Tú, si te vas! me dice nada mas descolgar el teléfono.

– Lo imaginé pero ¿Por qué? le pregunto. Todo está ya contratado.

– Tenemos una colaboración con unas revistas de moda y no puedo decir que no, así que me quedo con los compañeros. Tú también tienes trabajo, me indica.

– ¿Trabajo yo? Pero no me has dicho que yo si me voy.

­- Si, y te vas, tienes una reunión con el dueño de una franquicia de tiendas. Varios enclaves que valorar para la presentación de una colección de ropa de una firma que quiere que me encargue del estilismo. Tienes toda la información en tu correo acabo de enviártela. Gracias y disfruta del viaje.

Todo emprendedor conoce la sensación de que los días no tienen suficientes horas y que es pasar noches y noches en vela. La ansiedad, el miedo, los nervios, el estrés, las dudas, etc… te asaltan y hacen que te plantees muchas veces en seguir hacia delante y si vas en la dirección correcta. Siendo sincero esta forma de hacer las cosas, (la sensación del no parar me hace disfrutar de cada momento, viviéndolo, gozándolo…) Vivir así te mantiene vivo y me encanta.

Llega el día de partir hacia mis vacaciones cámara en mano, con la ropa imprescindible y algunos “WOODBOX”. Tras casi diez horas de vuelo llego a mi destino. Me desplazan al complejo donde pasare mis “vacaciones”, Son días intensos. Mantengo reuniones con el empresario, visitamos alguna de sus tiendas, chequeamos mercancía, analizamos costos de transporte, etc. También visito diferentes enclaves, buscando aquellos lugares que se adapten a lo que nos solicitan.

En está ocasión tan sólo recopilo información, no quiero estar horas al teléfono, a mi llegada presentaré el informe correspondiente. De esta forma disfruto un poco de las vacaciones, conozco algo de la cultura Maya (Chichén Itza, Tulum…), converso con mejicanos de diferentes regiones mientras disfruto de su gastronomía y playas. De ellas destaco la de Akumal dónde nadé junto a tortugas verdes algo que me pareció increíble.

Los mercados tradicionales, no para turistas, son siempre visita obligada en todos mis viajes. Las telas con motivos étnicos llaman mi atención, no puedo evitar comprar algunas muestras para nuestro diseñador. Sus colores son vivos, llenos de energía. Transmiten una mezcla de misticismo y alegría que podemos observar también en la forma de decorar calaveras. Creo que éstos materiales son ideales para despertar a las musas, veremos qué piensa él.

Quedan pocos días, voy camino a la habitación en el transporte del complejo. Entonces ocurre, veo su sonrisa y algo se remueve dentro de mi, todos mis sentidos se centran ahora en ella. Quiero reaccionar pero es tarde desciende del transporte. Llego a mi habitación, me cambio de ropa con la seguridad de que no es una casualidad. La voy a ver en el “antro”, así llaman a las discotecas, estoy convencido. Veinte minutos después llego y… ¿no puede ser? está cantando vestida de charra. Mi corazón va a mil por hora, su voz es increíble mi piel se eriza al escucharla.

Mientras la observo tengo la sensación de que me mira, creo que mi mente me está jugando una mala pasada. Ahora ella ya no está, hace un rato que no la veo. Entonces una chica con un vestido se planta frente a mi, la miro y es ella. Ya no hay tiempo para nada más en el viaje, los siguientes días somos ella y yo. El tiempo corre demasiado rápido y ninguno de los dos queremos eso, pero ocurre.

El viaje termina y si bien no han sido las vacaciones que pensaba, he disfrutado muchísimo. Mi agradecimiento a todas las personas que me hicieron de este viaje una experiencia increíble. Sin vosotros, pero sobre todo sin ti, este viaje no habría sido un1kos.

By Jean Galiana