Cuándo le dieron a elegir la temática para esta espectacular producción, ella lo tuvo claro: Eligió el mar y sus elementos ya que se define a sí misma cómo una mujer de agua. Bajo esta premisa se escogió la arena para simbolizar el verano; las perlas, el invierno; las conchas la primavera; las estrellas de mar, el otoño. El equipo al completo se embarcó en una aventura marina para desarrollar un calendario durante 6 intensos días de producción cada uno en un plató diferente.

Cómo viene siendo habitual en las producciones de Carlos Nieves, todos los elementos que se utilizaron fueron reales y fruto de largas horas de trabajo artesanal. El traje de perlas le costó al artista una semana de trabajo y el espectacular e único traje de arena se tuvo que repetir 3 veces hasta que quedó perfecto. Este último fue el que más recuerdos inspira a día de hoy. La arena se trajo de Levante y su descarga costó una noche al equipo técnico. Para más inri, esa noche llovía a cántaros y se mojó por completo y tuvieron que secarla con estufas de gas.

La propia Anne reconoce haber pasado frío durante el rodaje ya que no consiguieron secarla del todo. “Es cierto que soy cariñosa y dulce, pero tengo mi carácter, y todo va en el mismo lote. Lo bueno y lo malo”. Además de ser una mujer generosa e implicada en labores humanitarias, Anne demostró ser una vez más muchas mujeres dentro de una sola mujer: es verano, invierno, otoño y primavera.

Fotografía: Teresa Peyrí
Estilismo: Carlos Nieves
Aydte. estilismo: Gema y Juan Carlos Hdez Fraile
Make up: Moncho Moreno