Hace ya casi dos semanas que volvimos de nuestro viaje a las Antípodas. Atrás dejamos un mes muy intenso en el que hicimos mas de 30.000 kilómetros sólo en vuelos. Recorrimos mas de 7.000 Km en Australia conduciendo una “campervan”. Obviamente nuestro equipaje fue mínimo y no supuso un problema si no mas bien una solución.

“…Estamos aquí haciendo realidad mi sueño…”, le decía a Carlos Nieves cada día que estuve en este país. En esta ocasión no buscábamos pieles, telas, ornamentaciones, ni nada similar. Los objetivos eran otros: disfrutar conociendo sus parajes tan diferentes; conocer sus culturas; sus formas de arte especialmente el aborigen. El viaje se planteó como una experiencia en todos los sentidos. Las necesidades que surjan durante éste nos darán el aprendizaje necesario para crear nuestra nueva línea “un1kos” de bolso masculino de aventuras.

Nuestra entrada fue por el aeropuerto de Cairns, al nordeste del país. Durante una semana visitamos Queensland. Aquí entre otras cosas, hacemos: snorkel en la Gran Barrera de Coral; senderismo en el bosque de Daintree y Cabo Tribulación; navegamos a las Islas Whithsundays para llegar a la playa de Whitehaven (dónde encontramos la arena mas blanca que he visto en mi vida) vemos la famosa serpiente de arena que discurre entre el océano. Todo ello con permiso de cocodrilos y medusas que en este Estado tan cálido son habituales.

Tras nuestra última parada en Gold Coast, antigua cuna de los surfers es hora de cruzar a Nueva Gales del Sur. Destacamos Byron Bay, dónde el surf está presente por todas partes (casas bajas; tablas por todos lados; playas llenas de surfers esperando para coger una buena ola…). Tras varios días llegamos a Sydney de noche, vistamos durante 3 días sus lugares emblemáticos. La visita nocturna a la Ópera, y su famoso puente es realmente mágica. Hacemos senderismo en las Blue Mountains y alquilamos unas tablas haciendo nuestros pinitos con el surf. Antes de cruzar a Victoria visitamos Pebbly Beach (lugar recomendado para interactuar con canguros, pues no huyen de las personas.

El viaje transcurre y comentamos casi a diario sobre los bolsos: la disposición correcta de bolsillos, sus tamaños, cantidad. Queremos que estos nuevos modelos combinen diseño con practicidad, belleza con resistencia… Los bautizamos con el nombre de “aussibags”, serán bolsos todo terreno en cuanto a robustez, a la vez que urbanitas en cuanto al diseño.

LLevamos 17 días y el ritmo es agotador, pero la ilusión y ganas permanecen intactas. En Victoria visitamos: el Parque Natural de Wilsons Promontory, una gran reserva natural que nos invita a quedarnos para desconectar. Avanzamos a Philip Island, allí vemos pingüinos azules y leones marinos en estado salvaje. Llegamos a Melbourne donde pasamos 3 días, esta ciudad me enamora nada más llegar. Su arquitectura, cultura, vida en torno al río… es extraño pero me siento en casa. Hacemos la Great Ocean Road para visitar los doce apóstoles, el lugar supera con creces las expectativas que teníamos. Por fin localizamos Koalas en los árboles.

Quedan pocos días para que el viaje termine. Nos detenemos en Adelaida y probamos algunos de sus famosos vinos antes de dirigirnos vía aérea al Territorio del Norte. En Darwin transcurren nuestros últimos días de esta increíble experiencia. Allí visitamos el parque nacional de Lichfield y su famosa catarata después de haber navegado en el río alimentando a cocodrilos.

El viaje termina y volvemos a España. Mientras escribo estas líneas, Carlos está haciendo las últimas modificaciones de los nuevos “aussibags”.

By Jean Galiana

P.D: La cultura aborigen, nos aporta nuevas ideas para estampaciones étnicas. Pero esa es ya otra historia…