Estoy sentado frente al ordenador, a mi derecha un whisky escocés sin hielo y de fondo la música de Braveheart. Doy un sorbo a mi vaso, cierro los ojos para centrarme en sus propiedades, su sabor es intenso a la par que amargo se nota el tiempo de barrica. Me traslado a Edimburgo mentalmente y reorganizo la información obtenida allí.

Hace apenas quince días Carlos Nieves me dice que toca visitar Edimburgo. El motivo su trabajo para el Teatro Real se ha prolongado y va a impedirle visitar a su contacto. Es importante que vayas pues tenemos que concretar la posible producción de Tartan (tela tradicional escocesa) para Un1kos me dice.

El avión está descendiendo, desde mi ventana ya se observan sus montes, lagos. Hay algo mágico en Escocia, no sé que es pero siento que conozco estas tierras. En poco tiempo llego a mi alojamiento en Edimburgo en el típico autobús de dos alturas. Tengo una hora y media antes de comenzar el tour nocturno que he contratado para conocer la Edimburgo oscura de los fantasmas. Ceno en un pub el plato típico escocés: los Haggis acompañados de una buena pinta. Ahora ya tengo calorías suficientes para afrontar las 2 horas de tour a cero grados visitando los cementerios y Close (callejones). El guía nos cuenta las historias oscuras de esa ciudad. El día termina, ahora toca descansar mañana a primera hora me reúno con nuestro contacto.

Amanece a un grado son las 7:00 am, nuestro contacto viene a por mi al hotel. Visitamos diferentes fábricas de confección de tartán y algún que otro taller dónde fabrican los sporran (bolso masculino típico escocés). Son las 15:30 pm las visitas terminan y por fin voy a comer. Saco del interior de mi “SHOPINGBAG” negro los presupuestos y mientras los repaso añado a los mismos mis impresiones sobre calidades, instalaciones, precios…

La tarde la dedico a visitar algunas tiendas vintage y de sombrerería que nuestro diseñador me ha pedido, les encanta añadir plumas a los tocados y la verdad son muy bonitos. Llega la noche y hago una video llamada a Carlos para comentar todo lo visto, comentamos las posibilidades de este tipo de tela para la confección de todo tipo de prendas. Le enseño una piel trenzada que he comprado e imita los motivos escoceses y conforme la ve me dice: es perfecta para el prototipo que tenía en mente.

Finalizada la parte de negocios los siguientes dos días disfruto de la ciudad, gastronomía, historia, leyendas, ocio nocturno y sus gentes. Conozco la ciudad por mi cuenta y hago algún tour colectivo mas, la guía es espléndida y responde a todas las cuestiones que le planteamos. Gracias al trabajo de los guías he conocido esta ciudad de una forma diferente y mas en profundidad. Una buena cata de whisky antes de volver es imprescindible para disfrutar de ésta bebida.

By Jean Galiana

P.D.: Edimburgo tiene demasiada historia como para no conocerla. Un buen tour en español es imprescindible.